La Udelar en la cárcel y en cuarentena
- Portainfo
- 31 ago 2020
- 4 Min. de lectura
Tutores se reintegran al trabajo en unidades penitenciarias con estudiantes privados de libertad

Por Manuela Bonhomme
El Programa de Respaldo al Aprendizaje (Progresa) de la Universidad de la República (Udelar) acompaña, con docentes y tutores pares (estudiantes formados para acompañar y apoyar a otros estudiantes en su trayectoria educativa), desde 2016, a todos los estudiantes privados de libertad que están inscriptos a los distintos servicios de la Udelar.
Debido a la emergencia sanitaria por coronavirus decretada el 13 de marzo de 2020, las actividades universitarias en las unidades penitenciarias del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) fueron suspendidas hasta fines de julio.
Alicia Álvarez, coordinadora de Progresa, comentó que en el primer semestre la comunicación y el acceso a las clases se dificultó debido a que los estudiantes privados de libertad, por protocolo, no podían ingresar a las comunidades educativas que están instaladas en cada unidad. Aclaró además, que tampoco tenían acceso a las áreas de inclusión digital. Ante estas dificultades, los coordinadores del programa decidieron ir a las unidades cada 15 días para entregarles materiales de estudio a aquellos que rindieran exámenes libres: “empezamos a llevarles materiales a las unidades y algunas tareas del curso introductorio a la Universidad que había comenzado antes de la pandemia”, contó. “Convertimos un poco el curso, les enviamos algunas tareas domiciliarias escritas para que ellos pudieran hacer y después entregarlas a los gestores educativos y que ellos nos la entregaran a nosotros”, explicó.
Sobre el ingreso a la plataforma del Entorno Virtual de Aprendizaje (Eva), la coordinadora contó que los estudiantes privados de libertad “siempre hacen grandes esfuerzos porque en algunas unidades tienen muy poco internet, especialmente en el Penal de Libertad y en la Chacra Libertad”. “En la medida que tienen acceso a internet pueden entrar al Eva como cualquier estudiante, en algunas unidades pueden ir a un espacio de inclusión digital como en la Unidad 6, en la 10 de Soler o en la 5 de mujeres” remarcó.
También dijo que el momento que los estudiantes privados de libertad tienen para usar las computadoras no es el mismo que el de las clases: “si tienen clases a las seis de la tarde nadie va a poder acceder desde una cárcel a una computadora” indicó. “Hay dificultades que tiene cualquier persona privada de libertad de poder tener tiempo libre para disponer de un lugar con una computadora con acceso a internet” insistió, y además, explicó que en el Penal de Libertad, donde no hay acceso a internet, cuando los estudiantes tuvieron que rendir pruebas se coordinó para que, acompañados de operadores, pudieran ingresar a oficinas con acceso a internet para poder cumplir con sus tareas.
Marcelo, que es estudiante del Instituto de Formación en Educación Social (IFES) y de la Facultad de Ciencias Sociales (FCES) y se encuentra recluido en la Unidad N°6 de Punta de Rieles, comentó que más allá de la virtualidad fue difícil no haber recibido visitas de compañeros ni de familiares. Si bien el acceso a los medios tecnológicos es más general es el “hábito de manejar una plataforma virtual lo que nos falta” agregó.
El acompañamiento de los tutores
Este lunes vuelven los tutores pares a las cárceles siguiendo el protocolo desarrollado por la Sub Dirección Nacional Técnica del INR , que recomienda, entre otras cosas, que los grupos deben ser fijos y reducidos. Que debe mantenerse los dos metros de distancia social y que previo al ingreso al salón de clases, las personas deben lavarse las manos. A su vez, todas las personas que ingresen deberán tener tapabocas similares, que cumplan la función de cubrir boca y nariz. Los salones deberán ser previamente desinfectados y ventilados.
Durante el primer semestre, algunos tutores que ya venían trabajando en semestres anteriores, mantuvieron la comunicación con aquellos que tienen teléfono autorizado dentro de la unidad, explicó Álvarez. En la Unidad N° 6 de Punta de Rieles estos tutores formaron grupos de whatsapp para poder ayudar en el acceso a los materiales de forma más rápida, “estuvimos dos meses tratando que las personas pudieran hacerse un correo electrónico”, comentó Marcelo, haciendo referencia al poco conocimiento sobre estas plataformas que tienen algunos estudiantes.
Álvarez comentó que durante el tiempo que estuvieron sin encontrarse de manera presencial, siguieron en contacto con los estudiantes “a través de cartas”, las que respondían “con opiniones y vivencias”. Explicó que “algunas propuestas tenían que ver con cómo ellos estaban viviendo su estudiar en la universidad estando privados de libertad con covid”, comentó. A esto Marcelo agregó ” el acompañamiento de los tutores es importante, si bien ellos estuvieron por whatsapp era necesario sentarnos a charlar”.
Lo que la pandemia dejó
Álvarez contó que muchos estudiantes tienen acceso a celulares, por lo que consiguen escribirles mails muchas veces a lo que estaban atentos para contestar. “No perdimos nunca el vínculo del equipo central con ellos. el equipo que somos esos cuatro G° 1, las dos coordinadoras y una funcionaria administrativa mantuvimos contacto con ellos permanente", resaltó.También destacó que “se redobló el trabajo , porque un montón de estrategias de apoyo al aprendizaje que se desplegaba en el territorio no se pudieron desplegar por lo tanto nosotros tuvimos que estar mucho más al pendiente y reconvertir un montón para asegurarnos que ningún estudiante dejara de ser universitario fruto de los inconvenientes de la pandemia”.
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